Nuestro Comentario acerca de la Nueva Postura de la INA en el Tema de la Homosexualidad
 
 
Introducción

El 17 de Marzo de 2005, la INA publicó su nueva postura sobre preguntas acerca de la conducta sexual. Después de nuestra reunión con el Gremio para Asuntos Particulares (GAP) comentamos nuestras impresiones.

 
Acerca del texto:

La última postura de la INA acerca del tema: homosexualidad, se encuentra en el reglamento interno de 1997, lo comparamos con la nueva postura. Nos queda claro que la idea principal es inaceptable. Algunas frases pueden ser una mejoría parcial de la situación de algunos hermanos homosexuales, sin embargo consideramos a otras como un retroceso.
En los siguientes párrafos lo vamos a explicar detalladamente:

 
  1.  Todavía inaceptable: La descalificación total del amor homosexual

La formulación "la iglesia no aprueba la homosexualidad practicada.." nuevamente se encuentra en el nuevo texto, esta vez con el agregado "de acuerdo con los fundamentos bíblicos y con la tradición cristiana". Al respecto, queremos hacer tres preguntas:

 

¿Por qué se nos reduce a "homosexualidad practicada"?

Desde un principio nos resistimos a la formulación intolerable "homosexualidad practicada", solamente se toma el aspecto sexual y se comete un error categórico de entender la homosexualidad solamente como una práctica sexual. Esto es decididamente equivocado. La homosexualidad no es una práctica, sino una condición sexual, que contiene también el amor. Es una constitución o condición fundamental que orienta a una persona hacia otra del mismo sexo.
Si la iglesia ignora continuamente este hecho y ve en las relaciones homosexuales solamente el aspecto de la sexualidad (ver la formulación "conducta sexual"), no hace justicia de ningún modo a esas personas. La reducción a la sexualidad es una degradación colosal hacia ellos y un grave menosprecio a su dignidad.
La INA reconoce en un texto del año 1998 que la homosexualidad es constitutivo e inalterable. Sin embargo no sacó ninguna conclusión al respecto y sigue negando el derecho de las personas homosexuales de vivir en una relación de pareja de acuerdo a su condición, al desaprobar cualquier forma de convivencia. Esto es una bofetada para todos aquellos que viven su relación de pareja en honestidad y seriedad.
En ninguno de los textos publicados hasta ahora por la INA se menciona que se trata de amor. El amor se excluye totalmente. Las personas afectadas no se miran en su integridad, sino se les reduce únicamente a su sexualidad. Esto es indigno, degradante e hiriente.

 

¿Por qué algunos textos bíblicos tienen validez, y otros no?

Acostumbrados al manejo de la Biblia en general y a los textos bíblicos en particular de la INA, nos parece poco serio que se nombran "fundamentos bíblicos", sin señalar a los textos en cuestión. Se agrega el hecho que otras indicaciones que se encuentran en la Biblia, se ignoran desde hace muchos años en la INA, por ejemplo el pañuelo de cabeza para la mujer (según Pablo una necesidad), la prohibición del consumo de carne de cerdo, la prohibición de afeitarse (ambas leyes mosaicas) y muchos más.
Pero también en otras preguntas mucho más importantes la INA no se atiene a otras indicaciones bíblicas: Se admite el divorcio, si bien no es bien visto, y a los divorciados se permite una segunda bendición matrimonial. También, en algunos casos, pueden seguir con sus tareas ministeriales o de enseñanza.
Esto demuestra claramente que en la INA es posible interpretar la Biblia de una manera humano y realista. Entonces cabe la pregunta: ¿por qué a nosotros como personas homosexuales, se nos niega semejante interpretación bíblica?

 

¿Por qué se estima digno de continuar una tradición del desprecio y de la marginación?

Fundamentar la postura en la tradición cristiana es un sarcasmo considerando la historia de la homosexualidad. Durante siglos las iglesias despreciaron sistemáticamente a los homosexuales. Se mofaron de ellos, los marginaron, los excluyeron de bendiciones eclesiásticas, los persiguieron, los encarcelaron y hasta los mataron. No podemos encontrar nada cristiano en el hecho que la INA esté esmerada en continuar justamente esa tradición.

 
  2.  Altos y Bajos: Mejorías y Retrocesos

Mientras en 1997 todavía se recomendaba la abstinencia, hoy ya se tomó distancia. Esto seguramente es una mejoría. Sin embargo, ante la descalificación de parejas homosexuales, permanece el hecho que la iglesia no muestra caminos viables. También es contradictorio que la iglesia llama a la no-marginación (esto fue integrado por petición del Arco Iris), y al mismo tiempo fija la exclusión de ciertas actividades en la comunidad.

 
  3.  En el Vacío: el Cuidado del Alma

Considerando el frecuente rechazo vivido por los homosexuales en la sociedad y en la iglesia, el cuidado del alma comprensivo tiene una importancia especial. Cada cristiano nuevoapostólico serio busca de saber cual es la voluntad de Dios, y espera de su iglesia una respuesta actual. Justamente las personas homo- y transexuales necesitan en su camino (en el cual buscan orientar su vida hacia la voluntad de Dios, encontrarse a si mismos y aceptarse) un interlocutor responsable y competente. Lamentablemente la nueva postura no contiene indicaciones útiles para un cuidado del alma unificado, basado en la confianza. El esfuerzo de la dirección de la iglesia de considerar todas las culturas – entre tradición y progreso – hace que el cuidado del alma también será problemático en el futuro. Tampoco hay claridad en las indicaciones nuevas para la juventud.
Todos los que están familiarizados con la asistencia a homosexuales saben que solamente la auto aceptación y el salir del closet (coming-out) es una salida del callejón de la angustia y del rechazo. ¿Pero como posibilitar la auto aceptación, si al mismo tiempo se niega la realización del amor homosexual en una pareja?

 
  4.  No cumplido: las Pretensiones de "Servir y Guiar"

Por su falta de definición y consistencia, no se puede comprender la presente postura ni en el círculo de siervos, ni entre los hermanos homosexuales. No existen aspectos que pueden construir confianza. El seminario "Servir y Guiar" sin embargo exige decisiones comprensibles y una comunicación basada en la confianza en todos las áreas de la vida en la comunidad. Y justamente los temas sensibles, como la sexualidad que muchas veces causa vergüenza, necesitan especialmente esa confianza.

 
  5.  Difícil de interpretar: Pecado y Culpa

Actualmente la iglesia diferencia entre pecado y culpa ­ una innovación teológica. La homosexualidad ya no es considerado un pecado. Esto es uno de los pasos más importantes en el desarrollo de la visión de la homosexualidad de la INA. La formulación "La iglesia no aprueba la homosexualidad practicada..." sin embargo insinúa la posibilidad que se pueda tratar de un pecado. Por un lado, al no comprometerse en este punto la iglesia, indica que es Dios quién tiene la verdad, demuestra verdadera humildad. Por otro lado, esa visión borrosa abre el camino a la inseguridad y a una interpretación arbitraria, y finalmente no hace ningún aporte para un cuidado pastoral comprensivo en las comunidades.

 
  6.  Problemático: el Perdón

En otra parte de la postura la dirección de la iglesia dice: "Aquellos que sufren bajo auto acusación pueden poner su esperanza en la gracia y en la consolación de Jesús, si satisfacen las exigencias necesarias." La iglesia reconoce que la presión del sufrimiento a veces es enorme. Sin embargo no es posible para los homosexuales "practicantes", (que han reflexionado acerca de su condición, saben que es constitutiva y no se puede cambiar) generar las "exigencias necesarias" (reconocer, arrepentir y buenas intenciones).

 
  7.  Una Cita Mencionada, pero sin Fundamento: la Auto Responsabilidad

Ante una definición poco clara y señalando el juicio divino (al cual desconocemos), los afectados no pueden decidir y actuar bajo una auto responsabilidad real. Pedimos urgentemente que la iglesia reemplace sus "suposiciones" no fundamentadas por información objetiva. Tanto los miembros de la iglesia, como sus pastores, no pueden ser abandonados a si mismo. Después de tildar durante siglos la homosexualidad como enfermedad, después solamente como pecado, y ahora "no la aprueba", la iglesia ahora no puede eludir su responsabilidad con observaciones vagas.

 
  8.  Dejado afuera: Cuidado Pastoral para Portadores de Ministerio y Maestros/as de Enseñanza Homosexuales

Según la lectura oficial no deberían existir. Sin embargo ocurre a veces, que existen portadores de ministerio y maestros/as de enseñanza (escuela dominical, religión y confirmandos) homosexuales. A veces incluso son casados. ¿Por qué? Porque siempre se esforzaron de dominar su condición "según la voluntad de Dios" en la esperanza que "eso cambiaría". Muchas veces viven su relación en el matrimonio como martirio, aún cuando se aman y respetan como personas. Justamente eso grupo tiene que registrar con gran dolor la única declaración concreta de la nueva postura: ¿Ahora tenemos que temer una "gran acción de limpieza"?
Justamente esa frase de la nueva postura de la iglesia refleja una dureza y un toque de discriminación. Se puede prever que portadores de ministerio y maestros/as que están con gran aflicción no se atreverán de confiarse a alguien.
El texto publicado deja reconocer que la iglesia no ha percibido esa realidad ni en lo más mínimo.

 
  9.  Todavía inadvertido: la Transidentidad

Transidentidad o transexualidad. La iglesia no se pronuncia al respecto. Como resultado importante del encuentro con el GAP, los Apóstoles presentes prometieron publicar una postura al tema de la transidentidad. Arco Iris avisará cuando se dispondrá de ese texto.
La transidentidad no es un sinónimo o un tema subordinado a la homosexualidad. Los hermanos transexuales hasta ahora sufren el dilema de no poder orientarse a una postura de la iglesia. Podría decirse, que esto es positivo, pero en realidad los procesos de tomar decisiones son muy complicados y determinantes para su vida. Hay una exigencia especial al cuidado pastoral para los afectados y sus familiares. Solamente deberían hacerse cargo siervos sensibles, y con el criterio muy formado. Todavía no hay una guía para ello.
Una postura de la iglesia sería una ayuda vital para los afectados y para las comunidades donde concurren. Porque en las comunidades se vive comunión – o marginación – tanto los transexuales como los homosexuales.

 
Para Finalizar

Tenemos gran respeto por los mandamientos divinos, y especialmente los mandamientos de Jesús, igual que los demás hermanos en la fe. Por eso queremos ser aceptados y respetados como hermanos equivalentes, y no queremos permitir que las condiciones, que consideramos variaciones de la naturaleza humana, permitidas y creadas por Dios, serán declaradas erróneamente como pecado.
La postura de la iglesia podría ser un instrumento para aclarar esos temas, y crear así una base sólida para un ambiente tolerante y afectuoso en las comunidades. Esa expectativa no se ha cumplido. Importantes preocupaciones han quedado sin respuesta:

  • En vez de reconocer que personas homosexuales y transexuales también tienen relaciones de pareja sinceras y serias, la iglesia descalifica globalmente ese tipo de pareja. Se ignora la realidad del amor homosexual en forma hiriente.

  • Por un lado se llama a acercarse a hermanos homosexuales y transexuales e integrarlos en las comunidades, por otro lado se les excluye categóricamente de diversas tareas en la comunidad, y por ende de una participación incondicional de la vida en la comunidad.

  • En vez de integrar los avances científicos, la iglesia argumenta con textos bíblicos sin señalarlos claramente.

  • En vez de curar viejas heridas, la iglesia se basa en la funesta tradición del menosprecio y de la marginación.

Ya no se cataloga la homosexualidad como pecado, sin embargo, todos los anhelos que tienen como meta una real aceptación del amor homosexual, todavía no se cumplen. La INA tiene todavía un camino largo por delante, para que los hermanos y hermanas homosexuales y transexuales se puedan sentir realmente aceptados e integrados.

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