|
Entrevista a los voceros del Arco Iris Nuevoapostólico que fue publicada en la página web de la INA de Resse West, Alemania. Para Mayor Aceptación en las Comunidades Realizada por Thorsten von der Fecht de la redacción de www.nak-resse-west.de ¿No se quiere aceptar, o le es simplemente difícil aceptar a miembros de la comunidad, que no corresponden al estándar establecido e integrarlos en las comunidades? Hace poco el Apóstol de Distrito Armin Brinkmann (Iglesia regional RNW) hizo un llamado para una aceptación incondicional de todos los miembros de la comunidad. Escribió textualmente: que «comprende que es difícil para las dos partes, tanto a uno como a otro aceptar incondicionalmente determinadas formas de vida. No obstante pide tratar a todos incondicionalmente, cariñosamente y positivamente: »Se trata de tener aceptación para personas que sienten diferente, piensan diferente y actúan diferente.« También extiende su pensamiento al trato con aquellos socialmente débiles, como pueden ser enfermos psíquicos, discapacitados y sus familiares, miembros de la comunidad críticos y los »que no son así, como nosotros pensamos, deberían ser.« Al Apóstol de Distrito, le llegó una carta, en la cual dos cristianos nuevoapostólicos homosexuales informaron de su experiencia negativa en su comunidad. En este reportaje nos dedicamos al grupo de cristianos homo-, bi- y transexuales dentro de la Iglesia Nueva Apostólica. En la siguiente entrevista informan de sus experiencias los voceros de Regenbogen-NAK (Arco Iris Nuevoapostólico), Cornelia Clauss y Arne Stauch. |
| Thorsten von der Fecht: ¿Podrían presentarse primero? | |
|
Cornelia Clauss: Nací hace 56 años, según el acta de nacimiento como hijo de mis padres. Asi viví durante 50 años. Despues comenzó mi «nueva» vida, y ahora soy la hija de mis padres. Soy empleada pública, vivo y trabajo en Berlín. Soy casada desde hace 34 años. Estoy infinitamente agradecida que mi esposa me acompañó en este camino hasta ahora. |
|
|
A principios del 2000 tuve mis primeros contactos con el Arco Iris Nuevoapostólico
y a partir de allí me comprometí como «vocera» para la
temática de la transexualidad. No se necesitaba un trámite de elección.
Fui la primera y la única transexual en el grupo durante largo tiempo.
|
|
|
Arne Stauch: Mi nombre es Arne Stauch, 36 años, logopeda, nacido en Alemania del norte y vivo en el Palatinado desde 1993. Desde 2003 soy parte del Arco Iris Nuevoapostólico y tengo la función de vocero, asumido en el 2006 como sucesor de Peter Schärer. |
|
Thorsten von der Fecht: ¿Desde cuando existe el grupo «Arco Iris Nuevoapostólico» y con que motivos se fundó la comunidad de intereses para miembros de la iglesia homo-, bi- y transexuales? Arne Stauch: La primera reunión se realizó en 1999 en Bendorf. Después de que algunos hermanos descubrieron Internet, y sobre todo la lista Folks, intercambiaron sus experiencias como homosexuales en la iglesia (la transexualidad se agregó más tarde). Generalmente, esas experiencias no fueron positivas, por ejemplo: destitución del ministerio, marginación en la comunidad, hasta propuestas de terapias para la laquo;curación». Luego algunos hermanos, entre ellos también heterosexuales, nos apoyaron mucho especialmente en el principio, decidieron juntarse y pensar los pasos que son necesarios para crear una aceptación plena y tolerancia en las comunidades para personas que son diferentes a lo establecido. Cornelia Clauss: Sí, queríamos crear comprensión, que nuestra orientación o identidad sexual es solamente una parte de nuestra personalidad. Somos personas y no queremos ser reducidos siempre a nuestra sexualidad y por eso ser excluidos de la vida social o de la vida eclesiástica. Debería ser posible también vivir sin temores la salida del closet en su entorno. Pero quizás hable sobre este tema más adelante. Desde un principio queríamos dialogar con la Iglesia. Nos ha costado mucha perseverancia y es gracias al Apóstol Mayor Fehr que nos asignó personas de contacto, que hoy podemos realmente comunicarnos con la dirección de la Iglesia sobre una base de confianza, con gran respeto unos con otros, pero sí, críticamente. Thorsten von der Fecht: ¿Que experiencias tenían en el principio, o sea en la fundación del Arco Iris Nuevoapostólico? Cornelia Clauss: Fue bueno, fue maravilloso que existiera el Arco Iris. Quién participaba en nuestras reuniones, sin excepción, se conmovía tanto por esta forma de comunión, que el sentimiento de felicidad perduraba varíos días. Este sentimiento, de sentirse comprendido, bienvenido desde el primer momento y aceptado sin reservas, nos llevó a contar los días hasta nuestro siguiente encuentro. La culminación de nuestra reunión siempre fue la visita al servicio divino el domingo. Sí, vivir juntos la palabra y el sacramento, fue especialmente fortificante. En aquel entonces no nos presentábamos abiertamente en la capilla de la ciudad visitada. Cuando viene un grupo tan grande, siempre hay preguntas. Nunca queríamos llamar la atención, pero nos alegramos por poder contestar las preguntas. Surgió una y otra buena conversación. Arne Stauch: Esto cambió recién con el Apóstol Mayor Fehr, después de un intercambio intensivo de cartas nos asignó finalmente unos interlocutores, en aquel entonces el Gremio para Asuntos Particulares (GAP). Pero junto con esa respuesta de la directiva de la Iglesia, importaron mucho las experiencias de comunión en las reuniones. Que no estoy solo, no soy el único homosexual, la única lesbiana en la INA. Y esta experiencia que hacemos hoy también, nos motiva siempre de nuevo para pedir aceptación y tolerancia de parte de los hermanos y portadores de ministerio. |
|
Thorsten von der Fecht: En los últimos años hubo varias
conversaciones entre la Iglesia, el Gremio para Asuntos Particulares, y ustedes.
¿Es así entre tanto que los cristianos homosexuales o lesbianas son
considerados plenamente por parte de la Iglesia?
|
|
|
Cornelia Clauss: Perdona que contesto un poco sarcásticamente. Mientras que no se haya revelado su condición sexual, cualquiera encuentra consideración y puede colaborar sin límites según sus dones dentro de la comunidad. Si has dado a conocer tu orientación sexual, más bien llamas la atención y te das cuenta como de repente muchos portadores de ministerio, parientes y hermanos en la fe reaccionan inseguros, cuidadosos, en parte desconfiados o muy reservados. Algunos, sin embargo, son muy abiertos y dispuestos a apoyar. Pero muchas veces falta la asistencia espiritual y la aceptación. Para muchos portadores de ministerio es más importante proteger la «paz en la comunidad» que ofrecer ayuda para la integración. ¿Y qué persona, sobre todo si es joven, tiene la fuerza y la suficiente confianza en si misma como para manejarse ante ese panorma tan cambiado? Tras este fondo, el llamado público del Apóstol de Distrito Brinkmann a los portadores de ministerio merece pleno apoyo. Yo percibo que él vio y entendió que los hermanos en la fe con particularidades de cualquier forma, muchas veces no tienen facilidades en las comunidades. Arne Stauch: Bueno, de vez en cuando, sí, tenemos que llamar la atención y levantar el dedo. La homosexualidad no es un tema muy popular, la transexualidad menos todavía. Es el destino de un grupo marginal. Entonces una llamada como la del Apóstol Mayor en Pentecostés, de llevar al centro de la comunidad a los que se encuentran al margen, es muy bienvenido. Sólo que los que están al margen, generalmente no se ven muy bien y por eso tenemos que llamar la atención. Sin embargo se siente que la Iglesia como institución, igual que algunos portadores de ministerio en las comunidades, tratan el tema con más sensibilidad y saben que esto no se trata de prácticas sexuales raras, sino de amor entre dos personas del mismo sexo. Thorsten von der Fecht: A principios del 2006 se realizó en Dortmund un servicio divino especial para hermanos homosexuales, bisexuales y transexuales. El Apóstol Hoyer lo ofició con mucho amor. En ese entonces la comunidad «normal» también estaba presente. ¿Cuales fueron sus experiencias y se ha cambiado visiblemente algo después? Arne Stauch: Primero tengo que aclarar algo. Seguramente la Iglesia puso una señal positiva con este servicio divino, pero no fue un servicio divino extra para nosotros, del cual también la comunidad pudo participar. Nosotros siempre asistimos a los servicios divinos en el lugar donde realizamos nuestra reunión, para pedir tolerancia con nuestra presencia y también para conversar con los hermanos en la fe. En Dortmund habíamos informado al Apóstol de Distrito Brinkmann de nuestra visita y él no solamente nos envió un saludo de bienvenida, además pidió al Apóstol Hoyer que oficiara en ese servicio divino. El Apóstol lo realizó con mucha participación y amor especialmente hacia nosotros. Las siguientes dos semanas nos pudimos alimentar de esto, hasta que desgraciadamente uno de nuestros hermanos fue suspendido de su actividad como maestro de religión a causa de su participación en nuestra reunión. Así de cambiantes son siempre nuestras experiencias. Al fin logramos poder publicar anuncios en la revista «Nuestra Familia» después de cuatro años. Poco después aparece la entrevista al Apóstol Mayor en Sudáfrica con algunas formulaciones equívocas respecto a la homosexualidad. Despues de protestas vehementes de parte de nosotros y también de algunos hermanos, se publica otra entrevista con él sobre el futuro de la Iglesia, aclarando algunos conceptos de la entrevista anterior. Cornelia Clauss: Sí, el año 2006 tenía algunos sentimientos encontrados para nosotros. Los hermanos en Dortmund se esforzaron muchísimo y nos trataron muy amorosamente. El Apóstol Hoyer ofició un servicio divino tan hermoso y repartió la Santa Cena él mismo. Para muchos que pudimos verle a los ojos, fue una experiencia especial. Lamentablemente este acontecimiento fue publicado solamente en el sitio web de la INA RNW en el sitio web del Arco Iris INA. Solamente sitios web privados, como el de Resse-West, informaron con un propio reportaje o con un link. Que lástima. El Apóstol Mayor declaró en nuestra presencia que se debe informar más sobre la homosexualidad y transexualidad. Pero, ahí quedó. No existe un concepto de información hasta hoy. Seguramente otros temas son más importantes por el momento. Thorsten von der Fecht: Para los singles (solteros), o los que viven solos, como los llaman en la INA, existen posibilidades para reuniones o servicios divinos especiales. Nuestra redacción tiene conocimiento que hay muchas comunidades que no publican las fechas de estas reuniones. Para los encuentros del Arco Iris, ¿existen fechas fijas dentro de la iglesia, parecido como es el caso de los que viven solos? En caso que sí, ¿se publican por parte de las comunidades? Arne Stauch: Nosotros mismos organizamos y publicamos nuestras reuniones, también somos los organizadores en el lugar. Últimamente podemos utilizar las capillas respectivas previo acuerdo. El Apóstol de Distrito Ehrich le dio un permiso general al Arco Iris INA recién el verano pasado. Sin embargo existen algunas actitudes reservadas en las comunidades, también a nivel más alto ministerial, a pesar de la decisión de un Apóstol de Distrito. Algunas veces también fueron publicadas nuestras reuniones en los sitios web oficiales de las iglesias regionales. Lamentablemente no funciona siempre bien. Sin embargo, experimentamos el apoyo del Evangelista de Distrito Johanning. Cornelia Clauss: Los singles y los sordos por ejemplo, son aceptados como grupos que necesitan atención especial. Generalmente son apoyados activamente. A nosotros nos quedan negadas estas estructuras de información con la explicación, que podrían surgir ansias en otros grupos de interés. No es reconocido o aceptado que el Arco Iris INA presta un importante aporte en la asistencia espiritual y en la ayuda para la vida. Conocemos muy pocos ejemplos que se recomienda a hermanos en la fe homosexuales en su fase de auto aceptación ponerse en contacto con el Arco Iris Nuevoapostólico. Thorsten von der Fecht: Cuando el Apóstol de Distrito Brinkmann publica un llamado para la tolerancia, ¿que piensan, dónde está el problema dentro de las comunidades de aceptar a alguien como es? Arne Stauch: Está ubicado más bien en las personas mismas, en los portadores de ministerio, los hermanos y así en la comunidad. Y todas estas personas tienen todavía sus propios conceptos y prejuicios, basados generalmente en ignorancia o información errónea. En tiempos de gran inseguridad todo lo extraño parece amenazante. Y ahí exactamente vemos la responsabilidad de la Iglesia. El Apóstol Mayor Leber nos aseguró en una carta que apoya la idea de la aclaración e información para conversarlo con el GAP (Gremio para Asuntos Particulares). Luego en nuestra siguiente reunión presentamos un concepto grueso para una «asistencia espiritual individual». La Iglesia lo debe ampliar ahora y ponerlo por obra lo más completo posible. Esto incluye también la posibilidad de información, por conferencias, folletos o conversación individual. Nosotros ponemos nuestra parte, pero la tarea de la asistencia espiritual es parte de la Iglesia, y así también la tarea de capacitar y supervisar a los asistentes espirituales. El llamado a la tolerancia es una señal muy importante. Ahora debería seguir una ayuda para lograr esta tolerancia, y mejor todavía, una aceptación. Cornelia Clauss: Yo también veo el problema en los prejuicios y la falta de voluntad de informarse y de cambiar. Dentro de la Iglesia pasa también que la mayoría de los portadores de ministerio y hermanos en la fe esperan primero que dice la Iglesia, que dice el Apóstol Mayor. Pero no necesariamente se acata su palabra. Quisiera preguntar en este momento, ¿quién conoce un poco el tema transexualidad? Arne ya lo dijo, que a lo más se habla »solamente« de homosexuales. Transexuales no son existentes. ¿Podríamos regresar más tarde a este tema? Thorsten von der Fecht: Es muy interesante que Brinkmann equipara a miembros críticos con homosexuales y reclama más aceptación para ambos. Cuando ustedes hablan con los miembros de la iglesia, ¿existen prejuicios especiales, preguntas o incluso antipatía hacia su grupo? Cornelia Clauss: El Apóstol de Distrito mencionó algunos otros grupos de personas en su lista mucho antes de los «hermanos en la fe críticos». No sé tampoco si el uso de esta metáfora todavía es actual. En cierto aspecto realmente somos críticos, porque insistimos incansablemente que el trato de la Iglesia con miembros homo-y transexuales fue discriminatorio e hiriente, y muchas veces hasta hoy es así. Por eso muchos dejaron la iglesia. Tengo la impresión que la dirección de la iglesia aprecia nuestra crítica fundada, porque tiene realmente la voluntad de evitar heridas por un trato insultante. Pero, ya que preguntas de esta manera, quisiera decir algo de mi propia experiencia. Después de salir del closet te clasifican rápidamente y te consideran como alguien «que piensa de otra forma». Es un fenómeno en nuestra Iglesia que existe una gran presión de conformidad. La Iglesia debe empeñarse en fomentar activamente la «aceptación de los que sienten, piensan y activan de otra forma», como lo formuló el Apóstol de Distrito. Aquí el Apóstol de Distrito tomó una buena iniciativa, seguramente por el motivo dado. Arne Stauch: Honestamente, ellos hablan relativamente poco con nosotros. Generalmente recibimos mails o ingresos en el libro de visitas, que no buscan un diálogo, sino que nos indican nuestra vida «pecaminosa y condenable». Hermanos que conversan con nosotros sobre nuestra reunión, p. ej. después del servicio divino, se muestran absolutamente interesados y desean recibir más informacion de nosotros y nuestro trabajo. Lamentablemente no hay espacio para esto. Por eso queremos ofrecer este año una posibilidad en el Foro Fasanenhof, primeramente con una charla sobre la situación de homo- y bisexuales, y también con un discurso sobre la transexualidad. Esto no debería ser un discurso rígido en el estilo de prédica, sino absolutamente estructurado en un estilo comunicativo. Thorsten von der Fecht: Leyendo su página web se da cuenta, que ya publicaron experiencias de la salida del closet de algunos. ¿Como es la actitud durante y después de un Coming-Out? Arne Stauch: La actitud es diferente. Unos logran hablar de su homosexualidad relativamente rápido, otros tratan de esconderlo el tiempo que sea posible. Pero seguramente el sentimiento al principio de la salida del closet es el mismo, porque es la revelación ante sí mismo. La constatación: Me enamoré de alguién, ¡y tiene el mismo sexo que yo! Y esto me desequilibra, pues el enamorarse debería ser algo hermoso. Ahora la pregunta es si acepto y si apoyo este amor y mi condición, o si me adapto a las expectativas de mi entorno. Así el Coming-Out generalmente está caracterizado por un andar a tientas, si y con quién me puedo revelar. Un Coming-Out muchas veces no se realiza en un solo paso, sino uno busca personas de su confianza, con la que se puede comunicar. Justamente estas primeras experiencias pueden ser decisivas para los siguientes pasos de la salida del closet. Si sale bien, motiva para seguir. Si no sale bien, se retira quizás a su concha de caracol. En total la salida del closet siempre es una mezcla de sentimientos, que puede tener formas diferentes. La edad p. ej. juega un rol, pero también la situación familiar. Nuestros testimonios de Coming-Out son un espectro de diferentes experiencias. Cornelia Clauss: En mi presentación al principio de la entrevista dije algo liviano, que nací como hijo de mis padres y que comencé aproximadamente a los 50 años mi nueva vida. Esto suena como si yo lo hubiese elegido. iNo es así! Me gustaría que los lectores de esta entrevista entiendan que ni los transexuales ni los homosexuales pueden elegir su sexualidad. ¿Que heterosexual ha tenido que decidirse por su orientación sexual? Mientras tanto se investigó durante muchos años, que causa influye en el desarrollo sexual de un hombre. Hasta hoy no se ha encontrado un resultado satisfactorio. Pero hay bastante seguridad que básicamente influyen desarrollos prenatales. Solamente una cosa está clara: No se puede reprochar a una persona homosexual o transexual de un comportamiento en el sentido de «pecado». Arne describió el desarrollo de un Coming-Out en personas homosexuales. Es muy parecido en los transexuales. Solamente hay que decidir un montón de cosas, cuando se ha vivido su salida del closet con el resultado de aceptarse a sí mismo como es ahora. Thorsten von der Fecht: ¿Que es eso, «transexualidad»? ¿Como se diferencia de la homosexualidad? Cornelia Clauss: Formalmente es calificado como un trastorno de la identidad sexual y en la literatura especializada está enumerado bajo trastornos de personalidad. Los transexuales tienen la absoluta seguridad de pertenecer al otro sexo que el sexo de nacimiento. Rechazan las características físicas de su propio sexo, también las expectativas correspondientes. Generalmente tienen el deseo de adquirir las características físicas del otro sexo, tanto como sea posible por medidas hormonales y quirúrgicas, y quieren vivir socialmente y legalmente en el sexo deseado. Thorsten von der Fecht: ¿... esto suena como si la transexualidad fuera una enfermedad? Cornelia Clauss: La Organización Mundial de Salud OMS reconoció a la transexualidad como «enfermedad». El fondo práctico es, que los tratamientos médicos necesarios pueden ser financiados también por instituciones sociales. La homosexualidad no es una enfermedad. La transexualidad tampoco, pero esto no lo quiero discutir acá. Quién quiere saber más, le recomiendo nuestros folletos que ofrecemos en nuestro sitio web. La diferencia entre homosexuales y transexuales es que la orientación sexual de personas homosexuales se refiere al propio sexo, la orientación sexual de personas transexuales no está en primer plano. Buscan con todas las posibilidades de poder vivir en el sexo con el cual se identifican. Personas homosexuales pueden orientarse de nuevo en su vida, generalmente no se les nota que aman al mismo sexo. Hacia fuera no cambia nada. Es diferente en los transexuales. Ellos necesitan un cambio completo de vida con adaptación del aspecto del sexo deseado. Y eso tan convincente, que no surjan dudas en el ambiente. Uno quiere ser aceptado socialmente y legalmente inequívoco. Solamente así se puede ser feliz. En este proceso hay que superar situaciones muy difíciles y psíquicamente onerosas. Hay que explicar a su entorno, su pareja, sus hijos, lo que va a cambiar. Hay que visitar oficinas públicas, tribunales, médicos, etc. Excepcionalmente difícil es revelarse a su asistente espiritual. Siempre hay que explicar, justificarse. Es tan oneroso, que se necesita una buena estabilidad emocional para pasar por eso. Sin ayuda no es posible. Sale mejor tanto más estable es la red social en la que uno se encuentra. El índice de suicidio de transexuales es extraordinariamente alto. Thorsten von der Fecht: Me imagino, que las familias o comunidades tienen una carga muy grande, cuando se da cuenta que alguien de la familia o de la comunidad se encuentra en un camino así. ¿Que puede hacer la Iglesia? Cornelia Clauss: Sí, ¿que puede hacer la Iglesia? La asistencia espiritual como es desempeñada por laicos en nuestra Iglesia, naturalmente está sobreexigida con el tema. Esto no libera a la Iglesia de la responsablidad de ofrecer ayuda y acompañamiento en forma adecuada. Arne habló de nuestra iniciativa. En mi opinión la Iglesia debe desarrollar un concepto, que no solamente asegura el cuidado pastoral de homosexuales y transexuales, sino que (cito al Apóstol de Distrito) incluye «el trato con los socialmente débiles, psíquicamente enfermos, discapacitados y sus familiares, miembros de la comunidad críticos y los que <no son así como nosotros pensamos que deben ser>». Me parece muy importante que los familiares, parejas, hasta la comunidad sean incluidos en esta asistencia espiritual. Para esto se necesitan algunos expertos formados, cuyos consejos puedan ser recogidos por los asistentes espirituales. La Iglesia debería organizar esto pronto. Thorsten von der Fecht: ¿Que deseos tienen para el futuro de todos los cristianos nuevoapostólicos homo-, bi- y transexuales? Arne Stauch: Como cristiano nuevoapostólico pueden adivinar fácilmente mi deseo para el futuro. Como homosexual en la INA deseo una comunidad abierta, que, igual que Jesús, no margina, sino acepta a todos y ve el alma. Esto incluye para mí que mi amor hacia un hombre no sea considerado menor al amor de mis hermanos heterosexuales. Mi deseo para la Iglesia: No dejar de lado los dones que puedan tener algunos hermanos homo-, bi- o transexuales, sino confiarles actividades de ministerio y de enseñanza. Tener valor para decisiones que quizás no les gusten a todos, pero que nacen del amor. Reconocer el amor de dos personas del mismo sexo y actuar adecuadamente, p. ej. con la bendición. Mi deseo para los portadores de ministerio: Tomar a Cristo como ejemplo y dedicarse a cada alma. Siempre esforzarse en informarse, no considerar como terminado un tema nunca y reclamar la necesidad de información a la dirección de la Iglesia. Mi deseo para todos mis hermanos: Como director de coro sugiero un himno en conjunto: Himnario alemán 337 «iOh hijos de la paz, amaos los unos a los otros profundamente!» Cornelia Clauss: Arne lo formuló tan bien y completo que no quiero agregar nada más. Thorsten von der Fecht: Como redactor de www.nak-resse-west.de les agradezco muy cordialmente por esta entrevista. Ustedes muestran mucho compromiso con los intereses del Arco Iris Nuevoapostólico dentro de la Iglesia. Deseo que todas las comunidades puedan aceptar en el futuro que existan personas que no corresponden a la «norma». Les deseo para su valioso trabajo cristiano mucho éxito, y a todos los hermanos del Arco Iris Nuevoapostólico perseverancia y la protección de Dios. con el amable permiso del sitio web de Resse-West en Alemania |