Mentiras de Vida

Spirit (www.spirit-nak.de) es una revista bimensual para la juventud nuevoapostólica y es publicada por ahora solamente en idioma alemán.

El tema central de la edición Diciembre 2006 de Spirit fue "la mentira". Bajo el título "Mentiras de vida" apareció el siguiente artículo, es una historia real, los nombres son cambiados para proteger las identidades de las personas mencionadas.

El Poder del Autoengaño
No solamente se puede engañar a otros, sino también a si mismo. Muchas veces rechazamos experiencias dolorosas, que ponen en peligro la autoimagen. Si el autoengaño pone en peligro la existencia completa de una persona se habla de una mentira de vida. La historia de Marcelo nos muestra que pasa cuando una mentira se vuelve un factor predominante en la vida.

Sentimientos no permitidos
"Cuando tenía 18 años, un compañero de trabajo del cual se sabía que era homosexual me preguntó si yo era gay. ¿Yo? ¿Un homosexual?
Indignado lo negué.
Hoy sé que en aquella época, por el año 1977, no solamente engañaba a mi colega, también me engañaba a mi mismo."
Marcelo se ha sentido atraído por los hombres desde que tiene memoria. Jamás se planteó llevar una vida abiertamente gay. La presión de su entorno es demasiado grande, y los conceptos morales que rigen en su casa paterna son inamovibles. Marcelo ha intentado de ignorar los sentimientos prohibidos, pero siempre le persiguen. Cuando tiene 22 años recibe el ministerio de subdiácono. Está perplejo: ¿Como Dios que todo lo sabe puede llamar a alguien como él?
Ruega a Dios para poder vivir sin esas sensaciones que lo avergüenzan. Pero todo sigue igual. Marcelo está luchando contra cada duda naciente.

Cambio inesperado
En Octubre 1988 Marcelo conoce a Paula de 27 años, cuyo marido ha fallecido hace poco. Con sus dos niños pequeños busca refugio en la comunidad. Marcelo le ayuda con dedicación y la acompaña en el duelo. Ya al poco tiempo el pequeño Tim le dice "papá". Del cuidado nace el amor. Finalmente Paula le propone a Marcelo contraer matrimonio. ¿Será esta la señal? ¿La muy anhelada posibilidad de regalar nietos a sus padres? ¿O la huida inconsciente en una mentira de vida?
"El autoengaño consistía en la ilusión que con el matrimonio podía librarme de mi condición" dice Marcelo hoy. El matrimonio empieza con mucha felicidad. Marcelo igualmente ve a los hombres atractivos, pero no le despiertan sentimientos. El joven padre de familia cree tener su vida bajo control.
Pero luego empiezan problemas con Paula. Y entonces vuelven sus pensamientos hacia los hombres. Marcelo se siente atormentado. Al año quiere marcharse pero Paula queda embarazada. Marcelo no quiere abandonar a su familia, por eso se queda siete años. Pero sus sentimientos se hacen cada vez más presentes. Cuando un hombre simpático ocupa el departamento de al lado, Marcelo se enamora de él. La discrepancia cada vez se hace más fuerte. Marcelo sufre por la frustración en su matrimonio. "Me abrumaba la insinceridad hacia mi esposa". Llega el momento y Marcelo no aguanta más. Cuando confiesa su homosexualidad a su mujer y sus hijos, para todos se derrumba un mundo. "Pero ya no podía más. Esta vez tenía que ser egoísta, si no iba a terminar destruido."

Un nuevo comienzo
Marcelo se muda del departamento y abandona por un tiempo la comunidad. Tiene una conversación muy intensa y abierta con su Apóstol. Marcelo recobra esperanzas.
"El Apóstol me aclaró que no soy un Hijo de Dios de segunda categoría. Pero también me aconsejó actuar responsablemente con mi condición sexual. Trato de vivir ese consejo hasta el día de hoy."
También le ayuda estar en contacto con hermanos en la fe que han recorrido caminos similares. La salida de closet significa el término de una gran mentira de vida para Marcelo ­ en primer lugar por el mismo. Hoy Marcelo tiene una buena relación con sus hijos. En todo ese tiempo la fe fue un sostén firme para Marcelo. "Independiente de lo que pasaba hasta el día de hoy, Dios siempre me mostró que me amaba a pesar de todo."
No está totalmente asumido. Todavía tiene problemas en el manejo de su homosexualidad. "Fue un paso importante poder confesar mi condición sexual a mi mismo" dice hoy a los 47 años.
"Al terminar esa mentira de vida pude ser mucho más yo mismo".

 

Con amable autorización de la Iglesia Nueva Apostólica Internacional