haring-keith-heartMi Salida del Closet

Me había propuesto un cronograma con objetivos a cumplir. Mostrarme con las personas que integran mi vida, conseguir trabajo; decirlo en mi casa y contarlo a mis amigos.

No quería quedar sin sustento de la noche a la mañana. Pero tampoco que la indiscreción de mis amigos hiciera que toda la ciudad lo supiera antes que mi mamá; que nadie hablase a sus espaldas, sin ella saberlo primero. Por último y más importante no quería pedirle a nadie "discreción" yo sabia lo que era y lo que hacía, sabía que no estaba mal y qué me hacía feliz.

El trabajo no aparecía y yo sentía cada vez mas ganas de sacarme la careta. Por lo cual prescindí de ese ítem de mi lista y me propuse continuar.

Mi psicólogo me ofreció el espacio de terapia para hablarle a mi mamá y me dio algunos tips al respecto; fijé la fecha del "Día D" con 2 meses de anticipación. En el transcurso, situaciones familiares de gran magnitud hacían que dudara de mis planes y a los 5 minutos estuviera segura de querer llevarlos a cabo nuevamente.

Cuando llegó el momento, empecé a hablar. Tenía preparado un monólogo de ½ hora y a los 5 minutos mi mamá me interrumpió: -"yo quiero que seas feliz, sos mi hija y te quiero como sos"-. ¡¡¡No lo podía creer!!! ¡¡¡Me alegré enormemente y me lloré la vida!!! Quería contarle mas cosas. Le conté del Arco Iris y antes de entregarle una copia de la "Posición de la INA sobre algunas cuestiones de conducta sexual", me sorprendió una vez más diciéndome: -"Me importa muy poco lo que opinen en la Iglesia, sos una hija de Dios, vas a los oficios, oras, nadie te puede prohibir la entrada; no me importa lo que diga la iglesia"-.

Después comencé a contarle que había conocido a alguien y ella me dijo que, mientras fuera una persona honesta y de buenos sentimientos la iba a aceptar y quería conocerla; agregó que podía llevarla a casa cuando quisiera. Le comenté que ella ya la conocía; (puesto que yo llevaba a mi pareja a casa en calidad de "amiga") y cuando le conté de quien se trataba su respuesta fue: -"Pero esa chica es divina, es un amor"-.
Salí de ese lugar, liviana, fresca, más feliz que nunca. Me había sacado una gran carga de encima.

En los sucesivos días se los conté a mis amigas/os uno por uno y finalmente el día de mi cumpleaños no tuve que presentar a mi pareja como a "una amiga". ¡¡¡Fue invaluable!!! ¡¡¡La experiencia más liberadora de mi vida!!!

Silvina
Mayo 2006

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