haring-keith-heartVictor

Antes de contar mi historia quiero presentarme. Mi nombre es Victor, nací en el año 1953 como hijo de padres nuevo apostólicos. Fui sellado en 1954, tengo un hermano y dos hermanas mayores.

Mi "Coming-Out" tiene una larga introducción, la cual quiero contar ahora: 

Cuando éramos pequeños teníamos que ir a otra ciudad a los oficios. Eso entonces era bastante difícil. Con viento y lluvia, mis padres tenían que viajar los 40 km en moto o en bicicleta, porque no había comunidad más cerca. En 1958 se inauguró una comunidad más cerca de mi casa, y mi padre fue instituido como Pastor Dirigente; ya antes había sido Diácono y después Pastor.

Siempre había problemas, primero en la familia y después en la comunidad. Como mi padre era Pastor Dirigente, nosotros, los niños, siempre teníamos que ser un ejemplo en la comunidad. Eso no nos gustó para nada. Mi padre pegaba mucho a mi hermano, porque encontró que era muy perezoso, pero eso no era verdad. Mi hermano hacía muchas cosas que mi padre no encontró digno de "ejemplo". También a mí me pegaba a veces por la misma razón: Era un flojo y no era un "ejemplo". Siempre yo intentaba de hacer lo que mi padre me decía o lo que esperaba de mí. Pero generalmente no era lo suficiente bueno para él. Mi madre nos consolaba e intentó darnos una buena infancia y educarnos con amor.

También teníamos que ayudar en la limpieza de la comunidad. Había otro chico de mi edad y estuve muy enamorado de él. Mucho después supe que el también estaba un poco enamorado de mí, pero ninguno de nosotrosse atrevió de comenzar una "relación". Los dos pensábamos: Si lo supiera el Pastor Dirigente (mi padre)......

El otro muchacho se casó después.

Antes de la separación de mis padres en los años 1970/71 ya tenía problemas por ser gay. A veces compraba libros o revistas gay a escondidas. Un día mi padre los encontró y de nuevo me golpeó. Decía: No te atrevas más a comprar esos libros sucios....

Eso me dolía mucho, no los golpes, sino lo que decía. ¿Como podía decir eso? ¡Yo no podía cambiar mis sentimientos!

Entonces se supo que mi padre tenía otra mujer. Mi madre todavía no lo sabía pero nosotros, los hijos, ya lo intuíamos. Quería desafiar a mi padre cuando me golpeó, pero finalmente no me atrevía, además no quería causar penas a mi madre. Después de la separación de mis padres, yo seguía viviendo con mi madre por unos años. Ahí fue cuando le dije: Yo soy gay. Toda la semana estuvo muy callada y lloraba a escondidas. Lo podía ver cuando conversábamos y le miraba los ojos. Le costó mucho al principio, pero nunca me dijo nada.

De 1975 a 1976 hice el servicio militar en otra ciudad, también tenía problemas. Toqué en la banda, y me gustaban algunos de los chicos de la banda, pero no podía decir nada por temor a que me podrían molestar. Como me gustaba esa ciudad y la comunidad, arrendé una habitación cuando terminó mi servicio militar. No iba mucho a la comunidad, necesitaba "descubrirme" primero. El Pastor Dirigente me preguntó muchas veces, si no quería ayudar a dar testimonio y buscar la última alma. Una vez fui, pero me sentí raro: ¿Como podía decir, soy nuevo apostólico y explicar lo que es; y yo no practicaba lo que decía Dios y la Biblia?

En 1977 conocí a un amigo en un bar. Me enamoré de inmediato, y él también. Después de algunos meses me mudé a su casa en otra ciudad, donde vivimos aún hoy. El Pastor Dirigente de entonces me presentó a la comunidad. Solamente cada dos o tres años teníamos visita de los siervos, porque el Pastor Dirigente sabía que vivía con mi novio. Una vez nos visitó un pastor, cuando también estaba mi novio. El Pastor trató de "llevarnos por el camino correcto" y de convencernos de no vivir más juntos. Mi novio se enojó y me dijo: ¡Este no entra más a la casa! Entonces el Pastor solamente me visitaba cuando estaba solo, o yo podía ir a la casa de él.

Al principio nadie en la comunidad sabía que yo era gay, solamente el Pastor Dirigente y el Pastor estaban al tanto. Cuando los hermanos me preguntaban si tenía novia, lo negaba, pero no les decía que vivía con mi novio. Con el tiempo contaba cosas como: Hacemos esto, hacemos lo otro, tenemos gatos en la casa.Cada vez fue más fácil de contar cosas. Después decía: Mi amigo Joseph y yo hacemos esto, Joseph hace aquello, Joseph y yo salimos de vacaciones, etc.Cada vez las cosas se daban más fáciles.

Entonces comenzó el problema más grande desde que soy nuevo apostólico. El Apóstol Mayor Streckeisen había dado una indicación, que los hermanos que convivían (sea hetero- u homosexuales) ya no podían participar de la Santa Cena. Eso me dolía mucho, y a veces me preguntaba, ¿cómo podría ir ahora a la eternidad? Ahora mis pecados ya no eran perdonados, no estoy bajo la Gracia de Dios porque se me prohibió la participación en la Santa Cena. Estuve muy atormentado. Podría dejar de ir a los oficios, pero después pensé en las palabras del Padre Nuestro: Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal.

En cada oficio, cuando la comunidad oraba el Padre Nuestro, yo oraba también, especialmente esas 2 frases, con todo corazón, con la esperanza de poder ser perdonado y de recibir la Gracia de Dios.

Mi hermana que vivía en otro distrito de Apóstol, estaba divorciada y convivía con su nueva pareja, pero ella podía participar en la Santa Cena, ¡y yo no! A veces pensaba que era por ser gay.

En 1986 el Apóstol Mayor Urwyler anuló esa "prohibición".  Cuando hace algunos años, nuestra comunidad celebraba su aniversario N° 100, se celebraba una reunión con nuestro Apóstol.Ahí el explicaba lo que era la Iglesia Nueva Apostólica y cual era su posición frente a diversos temas de la sociedad, entre otros la homosexualidad. El explicaba porque la dirección de la Iglesia tenía su posición y nombraba algunos textos de la Biblia. Entonces dijo: la homosexualidad no es una enfermedad ni puede ser "curada". La condición homosexual no es un pecado, igual que las relaciones humanas entre homosexuales. Actos homosexuales, según la Biblia, son definidos como pecado, el cual puede ser perdonado.

Me alegraba que el Apóstol lo definió de esa manera. Después de la reunión me dijo una hermana que se alegraba mucho por mí y que podía participar nuevamente de la Santa Cena. También me dijo que varios hermanos le habían dicho que se alegraban por mí. Nos abrazamos cariñosamente con lágrimas de alegría en los ojos.

Pero en 1998 vi lo siguiente:

  1. La práctica de la homosexualidad no está bien visto por la Iglesia; aconseja la abstinencia.
  2. La Iglesia no dona bendición a parejas del mismo sexo.
  3. Hermanos que practican la homosexualidad no pueden recibir ministerios o tareas de enseñanza. Una decisión se realiza caso a caso.
  4. El conocimiento de la homosexualidad es confidencial.
  5. Se respetan la dignidad de la persona y el mandamiento de la caridad (amor al prójimo).

No estoy muy de acuerdo con estos puntos, especialmente con el punto 3. Mi Pastor Dirigente me preguntó a finales de 1998 (después de este "escrito") si quería ser hermano oficiante. Le pedí una semana para poder pensarlo. Acepté. Todos los siervos de la comunidad saben que soy gay, también mi Pastor Dirigente, y sin embargo soy hermano oficiante. ¿Qué paso? Pienso que mi Pastor Dirigente ve que estoy bien. La mayoría de los hermanos saben que convivo con mi novio y que somos gay. Antes de irme a casa muchos me dan saludos para Joseph, o preguntan como está Joseph, o como nos va. Todo eso me alegra. Hace poco una hermana me preguntó: ¿Porque no eres portador de ministerio?, deberías ser uno. Siempre preguntas a los hermanos como están, y cuando tienen algún problema les dices: Voy a orar por Ud. Para mí, tu eres un siervo!

Espero que el desarrollo en la Iglesia Nueva Apostólica frente a temas de la actualidad, sea un poco más rápido de lo que yo he visto en los últimos años.

.volver